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domingo, 16 de junio de 2013

La norma que endurece los requisitos para grandes espectáculos se estrenará en el Pilar

Foto: El País
Heraldo de Aragón. Natalia Asín.
La norma que endurecerá los requisitos para organizar grandes eventos o espectáculos en Aragón se estrenará en el Pilar, con Interpeñas. El Departamento de Política Territorial e Interior sacará a información pública la próxima semana el decreto que marca nuevas exigencias técnicas y de seguridad para estos espectáculos. Tras este periodo de participación, en el que también se precisará el informe del Consejo Consultivo de Aragón, se aprobará y entrará en vigor. Si no hay cambios, la previsión es que comience a aplicarse en octubre y en concreto, en las fiestas del Pilar de Zaragoza.

Como ya adelantó este diario, tras la tragedia del Madrid Arena,donde murieron cinco jóvenes, todas las administraciones se pusieron sobreaviso y la DGA decidió regular la organización de espectáculos extraordinarios para no dejar «cabos sueltos». Y lo hará a través de un decreto para «prevenir posibles riesgos sobre las personas o bienes, articulando, así mismo, los medios de acción paliativa».

El decreto se aplica a los eventos ocasionales, entendidos como los que se celebran en instalaciones temporales o en zonas de dominio público durante un tiempo determinado. Se englobarían en esta casuística la carpa de Interpeñas o el Monegros Desert Festival. También regula los extraordinarios, que son aquellos distintos a los que se celebren habitualmente en los establecimientos públicos y no figuren expresamente autorizados en la licencia de funcionamiento. Por ejemplo, pasos de ecuador o fiestas de fin de carrera y cotillones. Fija que todos deberán ser autorizados por el ayuntamiento, salvo en casos concretos que lo hará la DGA. Los permisos concedidos -previa visita de inspección- se comunicarán a la Subdelegación y al centro de emergencias 112.

martes, 29 de enero de 2013

Madrid Arena. Activaron los recursos necesarios?

Operador del SAMUR. Central de comunicaciones


Escuchando a los medios de comunicación hablar sobre la tragedia del Madrid Arena, uno se pregunta si los Bomberos de Madrid llegaron a ser avisados. Ustedes pensarán, ¿Para qué, si sólo se trataba de atender sanitariamente a heridos?. Se lo voy a explicar.

Cuando un centro gestor de emergencias recibe un aviso, tiene que ser consciente de la información que está recibiendo.

No sólo se puede quedar con la información de:
 ¿Qué ha ocurrido? (víctimas con síntomas de aplastamiento), sino que también tiene que pensar
¿Dónde se ha producido? (edificio de pública concurrencia con un aforo elevado de personas, recinto cerrado y con entradas y salidas limitadas)
¿Cómo se ha producido? (avalancha de personas intentando salir del recinto)
¿Por qué la gente quiere salir? (Qué motivo provoca que la gente quiera salir en avalancha?).

Con esta primera información hay datos más que justificados para activar muchos más recursos.

¿Qué papel juegan los bomberos?

-Habilitar salidas.

Por experiencia, los bomberos, nos hemos encontrado con diferentes siniestros en los que la gente no consigue alcanzar la salida. Los bomberos con nuestras herramientas podemos forzar las puertas que no se encuentren abiertas. Piensen un momento en un edificio que conozcan, un supermercado, centro comercial, etc. Se han fijado en las puertas de emergencia? Desde el interior del establecimiento se pueden abrir, pero desde el exterior no. Están pensadas para que la gente salga, no para que entre.
VenterSeach


-Desbloquear el camino

En ocasiones, y aunque la legislación no lo permite, las salidas de emergencia están ocupadas con otros enseres (sillas, mesas, neveras, etc.), ya que son un espacio no utilizado habitualmente muy tentador para guardar ciertas cosas “molestas”.
Cancunforos
 

-Desatrapar personas

Un concierto implica una serie de estructuras que han sido montadas provisionalmente para el evento (escenario, torres de iluminación, estructura de las mesas de mezclas, vallas de seguridad. Ahora imaginen la fuerza que pueden desarrollar cientos de personas empujando en una avalancha. Piensan que pueden volcar una torre de iluminación ¿Sí o No?. Si una estructura de estas cae se necesitan herramientas de rescate para liberar a las personas.
Clarin.com
vecinosdc.blogspot.com
 

-Manejar heridos y  personas

Cada camión de bomberos transporta una dotación (aquí en Zaragoza 5 bomberos, en Madrid 5 si es Coche y 8 si es Bomba). Personal más que ducho en primeros auxilios (los accidentes de tráfico son el “Pan nuestro de cada día”) y con fuerza suficiente para sacar a las personas de las “montoneras” generadas por la avalancha, con las debidas garantías de movilización.

-Iluminar el recinto

¿Qué ocurriría si se va la luz en un espacio cerrado con un aforo tan sobredimensionado?. Los bomberos cuentan con los medios necesarios de iluminación.

Conclusión
En cualquier siniestro, siempre de manera ponderada teniendo en cuenta la información recibida, es preferible enviar recursos de más y que luego se den la vuelta si no es necesario. Que llegar al lugar y darse cuenta que hacen falta más medios, cuando ya la situación es muy crítica.

En cuanto a las grabaciones telefónicas publicadas…. Que les voy a contar que no hayan pensado ustedes ya……

 

viernes, 2 de noviembre de 2012

Ataque de pánico

Fuente: Wikipedia.
Los ataques de pánico son períodos en los que el individuo sufre de una manera súbita un intenso miedo o temor con una duración variable: de minutos a horas.
 
Los ataques o crisis de pánico generalmente aparecen de repente y pueden alcanzar su máxima intensidad en unos 10 minutos. No obstante, pueden continuar durante más tiempo si el paciente ha tenido el ataque desencadenado por una situación de la que no es o no se siente capaz de escapar.
 
En los ataques de pánico sin disminuición de intensidad desencadenados por una situación de la que el sujeto desea escapar, algunos individuos pueden hacer esfuerzos desesperados por intentar escapar de la situación.
 
La persona que sufre episodios de pánico se siente súbitamente aterrorizada sin una razón evidente para sí misma o para los demás. Durante el ataque de pánico se producen síntomas físicos muy intensos: taquicardia, dificultad para respirar, hiperventilación pulmonar, temblores o mareos, miedo de salir de la casa. Los ataques de pánico pueden ocurrir en cualquier momento o lugar sin previo aviso.
 
Durante un ataque de pánico o crisis de angustia se presenta al individuo una súbita aparición de un nivel elevado de ansiedad y excitación fisiológica sin causa aparente. La aparición de estos episodios de miedo intenso es generalmente abrupta y suele no tener un claro desencadenante. Los ataques de pánico se manifiestan como episodios que irrumpen abrupta e inesperadamente sin causa aparente y se acompañan de síntomas asociados al miedo, tales como hipertensión arterial súbita, taquicardia, dificultad respiratoria (disnea), mareos e inestabilidad, sudoración, vómitos o náuseas, síntomas todos ellos coherentes con el miedo que los provoca. Generalmente acompaña a la crisis una extrañeza del yo junto a una percepción de irrealidad y de no reconocimiento del entorno.
 
Los ataques de pánico no duran mucho pero son tan intensos que la persona afectada los percibe como muy prolongados. A menudo el individuo siente que está en peligro de muerte inminente y tiene una necesidad imperativa de escapar de un lugar o de una situación temida (aspecto congruente con la emoción que el sujeto está sintiendo). El hecho de no poder escapar físicamente de la situación de miedo extremo en que se encuentra el afectado acentúa sobremanera los síntomas de pánico.
 
FISIOLOGÍA DEL PÁNICO
 
Aunque estos episodios de miedo extremo pueden aparecer de manera inesperada, se consideran parte de la respuesta evolutiva de los seres vivos comúnmente conocida como lucha o huida de utilidad en la naturaleza. En la crisis, esta respuesta se produce fuera de contexto, inundando el organismo de hormonas (especialmente adrenalina y noradrenalina) como ayuda en defensa propia frente a una amenaza percibida.
 
El miedo extremo produce cambios fisiológicos inmediatos: se incrementa el metabolismo celular, aumenta la presión arterial, la concentración de la glucosa en sangre y la actividad cerebral, así como la coagulación sanguínea. El sistema inmunitario se detiene (al igual que toda función no esencial), la sangre fluye a los músculos mayores (especialmente a las extremidades inferiores en preparación para la huida) y el corazón bombea sangre a gran velocidad para trasportar hormonas a las células (especialmente adrenalina y noradrenalina). También se producen modificaciones faciales: agrandamiento de los ojos para mejorar la visión y dilatación de las pupilas para facilitar la admisión de luz, la frente se arruga y los labios se estiran horizontalmente.
 
Cuando el sistema límbico fija su atención en una amenaza o una percepción de peligro (existente o no), los lóbulos frontales (zona del cerebro encargada de cambiar la atención consciente de una cosa a otra) se desactivan parcialmente. Durante un ataque de pánico[2] la atención consciente queda fijada en el peligro inminente percibido.
 
Una imagen mental o real, aroma u otros estímulos pueden desencadenar síntomas fisiológicos de alerta en el cuerpo (ritmo cardíaco, presión sanguínea, etc.). Esta respuesta fisiológica adecuada del cuerpo es interpretada por el sujeto como una confirmación de la amenaza y se produce una retroalimentación positiva del miedo que impide una valoración del auténtico riesgo por parte del afectado. La cadena de percepciones de la mente y reacciones del cuerpo se produce rápida y secuencialmente en una escalada incontrolada que conlleva a la crisis.
 
Dado que los primeros ciclos de percepción y reacción se producen de manera inconsciente, el afectado se percata del hecho cuando los síntomas han alcanzado cierta intensidad. Esto sucede especialmente en el caso de las fobias: la atención del fóbico, incapaz de prestar atención a otra cosa distinta de su percepción de amenaza, magnifica desproporcionadamente el peligro percibido.