
El Periódico de Aragón. M. Navarcorena.
La normalidad regresa hoy al Stadium Casablanca aunque el susto persiste en el cuerpo de los nueve trabajadores que a las siete de la mañana del sábado se encontraban en el interior del pabellón y tuvieron que resguardarse en los vestuarios mientras el tejado de la infraestructura se desprendía, volaba y caía en forma de chapas metálicas a causa del fuerte temporal de viento. Un vendaval que obligó a los Bomberos a continuar ayer con los servicios en tejados, carteles y calzadas en una jornada marcada por la calma meteorológica.
"Estábamos trabajando en el polideportivo, limpiando y preparándolo para los partidos, cuando el aire empezó a doblar los árboles y estos comenzaron a chillar. Entonces, el techo empezó a caer y el encargado nos mandó ir a los vestuarios para protegernos en cuanto cayó la primera placa. Todo fue muy rápido. Pasé mucho miedo", explicaba ayer Ana, una de las mujeres que trabaja en el club y que, junto a otras dos familias, vive en una de las casas del propio Stadium.
Ayer, los Bomberos volvieron a acudir al lugar para limpiar y asegurar el tejado del polideportivo. El gerente del club, José Antonio Cejador, aseguró que hoy abriría con total normalidad el club. Y que ya se habían puesto en contacto con el arquitecto y la empresa constructora para estudiar las posibles causas y responsabilidades de lo ocurrido.
Y es que los restos del temporal eran visibles ayer. No solo en el Stadium, sino en buena parte de la ciudad y de Aragón. Los vientos alcanzaron los 129 kilómetros por hora en Bujaraloz y los casi cien en Zaragoza. Por lo que a lo largo de la semana se irán conociendo lo estragos, que han sido materiales. Solo en Zaragoza, los Bomberos atendieron 210 servicios el fin de semana.
Foto: Jesús Cisneros