Mostrando entradas con la etiqueta túnel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta túnel. Mostrar todas las entradas

miércoles, 17 de julio de 2013

El vuelco de un camión causa un choque múltiple en el túnel de la MAZ y deja 4 heridos, 2 graves

Un camión cisterna que transportaba gasoil volcó sobre el carril contrario colisionando con un turismo. El choque produjo una fuga de combustible sobre la vía. Un tercer vehículo se vio implicado en el siniestro.
 
Un aparatoso accidente en el túnel de salida de Zaragoza en la N-330 hacia Huesca mantiene cortada la circulación en ambos sentidos de la vía desde primera hora de este miércoles, sobre las 8.00.

Al parecer, el siniestro se produjo cuando, por causas que todavía se desconocen, un camión cisterna que circulaba en dirección a Huesca ha volcado atravesando la mediana y ha colisionado contra un turismo, que circulaba en sentido contrario, dirección Zaragoza. En la colisión, ambos conductores han resultado heridos graves y han tenido que ser excarcelados por los bomberos.

La conductora del turismo ha sido trasladada al Hospital Miguel Servet con diversas fracturas, aunque no se teme por su vida. Otra mujer que viajaba en el asiento del copiloto, que también ha resultado herida, pudo ser rescatada por otros conductores que se acercaron a la zona del siniestro, según testigos presenciales.

Un tercer vehículo también se ha visto implicado en el accidente por alcance y uno de sus ocupantes también habría resultado herido.

A causa del siniestro se ha derramado el combustible sobre la calzada, lo que ha obligado a los bomberos a trabajar durante toda la mañana para limpiarlo.

Por este motivo, el tráfico ha sido cortado y desviado por la rotonda superior, después de que los coches que ya estaban dentro del túnel en el momento del accidente hayan salido del mismo marcha atrás. Los trabajos de retirada de los vehículos y limpieza del combustible derramado continúan.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Ataque de pánico

Fuente: Wikipedia.
Los ataques de pánico son períodos en los que el individuo sufre de una manera súbita un intenso miedo o temor con una duración variable: de minutos a horas.
 
Los ataques o crisis de pánico generalmente aparecen de repente y pueden alcanzar su máxima intensidad en unos 10 minutos. No obstante, pueden continuar durante más tiempo si el paciente ha tenido el ataque desencadenado por una situación de la que no es o no se siente capaz de escapar.
 
En los ataques de pánico sin disminuición de intensidad desencadenados por una situación de la que el sujeto desea escapar, algunos individuos pueden hacer esfuerzos desesperados por intentar escapar de la situación.
 
La persona que sufre episodios de pánico se siente súbitamente aterrorizada sin una razón evidente para sí misma o para los demás. Durante el ataque de pánico se producen síntomas físicos muy intensos: taquicardia, dificultad para respirar, hiperventilación pulmonar, temblores o mareos, miedo de salir de la casa. Los ataques de pánico pueden ocurrir en cualquier momento o lugar sin previo aviso.
 
Durante un ataque de pánico o crisis de angustia se presenta al individuo una súbita aparición de un nivel elevado de ansiedad y excitación fisiológica sin causa aparente. La aparición de estos episodios de miedo intenso es generalmente abrupta y suele no tener un claro desencadenante. Los ataques de pánico se manifiestan como episodios que irrumpen abrupta e inesperadamente sin causa aparente y se acompañan de síntomas asociados al miedo, tales como hipertensión arterial súbita, taquicardia, dificultad respiratoria (disnea), mareos e inestabilidad, sudoración, vómitos o náuseas, síntomas todos ellos coherentes con el miedo que los provoca. Generalmente acompaña a la crisis una extrañeza del yo junto a una percepción de irrealidad y de no reconocimiento del entorno.
 
Los ataques de pánico no duran mucho pero son tan intensos que la persona afectada los percibe como muy prolongados. A menudo el individuo siente que está en peligro de muerte inminente y tiene una necesidad imperativa de escapar de un lugar o de una situación temida (aspecto congruente con la emoción que el sujeto está sintiendo). El hecho de no poder escapar físicamente de la situación de miedo extremo en que se encuentra el afectado acentúa sobremanera los síntomas de pánico.
 
FISIOLOGÍA DEL PÁNICO
 
Aunque estos episodios de miedo extremo pueden aparecer de manera inesperada, se consideran parte de la respuesta evolutiva de los seres vivos comúnmente conocida como lucha o huida de utilidad en la naturaleza. En la crisis, esta respuesta se produce fuera de contexto, inundando el organismo de hormonas (especialmente adrenalina y noradrenalina) como ayuda en defensa propia frente a una amenaza percibida.
 
El miedo extremo produce cambios fisiológicos inmediatos: se incrementa el metabolismo celular, aumenta la presión arterial, la concentración de la glucosa en sangre y la actividad cerebral, así como la coagulación sanguínea. El sistema inmunitario se detiene (al igual que toda función no esencial), la sangre fluye a los músculos mayores (especialmente a las extremidades inferiores en preparación para la huida) y el corazón bombea sangre a gran velocidad para trasportar hormonas a las células (especialmente adrenalina y noradrenalina). También se producen modificaciones faciales: agrandamiento de los ojos para mejorar la visión y dilatación de las pupilas para facilitar la admisión de luz, la frente se arruga y los labios se estiran horizontalmente.
 
Cuando el sistema límbico fija su atención en una amenaza o una percepción de peligro (existente o no), los lóbulos frontales (zona del cerebro encargada de cambiar la atención consciente de una cosa a otra) se desactivan parcialmente. Durante un ataque de pánico[2] la atención consciente queda fijada en el peligro inminente percibido.
 
Una imagen mental o real, aroma u otros estímulos pueden desencadenar síntomas fisiológicos de alerta en el cuerpo (ritmo cardíaco, presión sanguínea, etc.). Esta respuesta fisiológica adecuada del cuerpo es interpretada por el sujeto como una confirmación de la amenaza y se produce una retroalimentación positiva del miedo que impide una valoración del auténtico riesgo por parte del afectado. La cadena de percepciones de la mente y reacciones del cuerpo se produce rápida y secuencialmente en una escalada incontrolada que conlleva a la crisis.
 
Dado que los primeros ciclos de percepción y reacción se producen de manera inconsciente, el afectado se percata del hecho cuando los síntomas han alcanzado cierta intensidad. Esto sucede especialmente en el caso de las fobias: la atención del fóbico, incapaz de prestar atención a otra cosa distinta de su percepción de amenaza, magnifica desproporcionadamente el peligro percibido.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Dos coches caen al túnel de Cesáreo Alierta

Foto: Alfredo Maluenda
Vehículo de mando, varios camiones de rescate y una ambulancia UVI del Cuerpo de Bomberos, se desplazaban a las 18.55 horas de la tarde de ayer hasta el túnel de Cesáreo Alierta, alertados de un accidente de tráfico entre varios vehículos con caída de los mismos al vial inferior. Finalmente uno de los vehículos no se encontraba ocupado, ya que simplemente estaba aparcado en doble fila y había resultado empujado por el otro coche. Los bomberos se ocuparon únicamente de la atención al conductor del coche blanco. El conductor de dicho vehículo fue trasladado a un centro hospitalario por la ambulancia UVI de bomberos. La Policía Local realiza el atestado y la investigación de los hechos.